Se reunieron todos alrededor mío, todos mis demonios sin súbito aviso
Una marea ineludible de despertares, de puras decepciones y un matiz de sollozares
El viento mareaba la calma y destilaba pesares que se helaban de un veneno herido
El ambiente se tornaba hostil, desterrando todo aquello que podría hacerme sentir feliz
Se
avecinaban coléricas sensaciones más allá de lo advertido, un odio irremisible
aniquilando la paciencia y devorando con un voraz castigo
Heme aquí, la silueta lúgubre de un ser pueril, encadenado a la mentira como si
esta fuese mi representación más vil
sombras de lo cometido, un jadeo constante por el ocultar y no sentirme digno
Como el corazón rebosa de desasosiego, contradicciones y el ruido del insomnio
quebrantar las ilusiones
Un devenir de pensamientos ahuyentando la calma aparente, en una avalancha de
emociones que quebrantan el alma y dejando el cuerpo ausente
Es
un sacrificio a la verdad, es el aniquilamiento de la quietud corromper la
sanidad de la mente en una total brevedad
Atenta el llanto atrapado, enfurecido, engullido en la garganta sin intentar
ser interrumpido
Es un lamento maligno, que resuena un millar de veces sin misericordia y en un
total castigo
Intentando escarbar en el silencio, pero en las entrañas comprimidas por la
desdicha ... queriendo sacarlo a grito herido
Una grulla en el estómago, apretando como si decidiera detonar en cualquier
instante, siendo victima de las acciones... cabalgando en este condenar
pensante.
Caí en la trampa, desarraigándome en infamia hacia mis valores
me postré ante la sangre que derramaron mis rodillas tratando de
hundir el suelo mientras acudía por mil perdones
Se rompen los cascarones, se hace luz dibujando la figura de la justicia que
fue perjudicada por un par de mis reprochables acciones
pasan los años y me sigo diciendo mentiras
de que sirve hablar de honestidad si en mi ser se encuentra la culpa
deambulando a escondidas
Me arrebato la vida siendo testigo de mi brutal ignominia
como pecado zarpante, hago honor a la falsedad deplorable que juré no abrazar
algún día
Soy la muestra indolente de brotes de sufrimiento causados por el desastre de
lugares que no me correspondían
Pero marqué mi destino hasta concebir la mancha que me marcaría de por vida
Que
más daría por limpiar mi nombre fuera de mi confusa conciencia lastimada y
llena de heridas
pero entre más oprimo la llaga se hace mas grande la ausencia de ciertas
caricias.
Que mas podría hacer para borrar los recuerdos de los daños que cometí por no
evitar el instante que por siempre me aplacaría
Dar una reversa instantánea, a un lugar donde pueda lograr una amistad con la inocencia
que yo mismo arrebataría
Y no degollar mi futuro por placeres inertes que me verán desvanecer y entender
que esta historia culminaría.

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