Encriptar una sonrisa para la eternidad
la sutileza de unos labios en el voraz matiz del recuerdo
enternecer los cimientos de la fragilidad... encegueciendo la verdad a la que me negué por la necedad del deseo
Una sentencia se arrimaba bajo mi almohada donde guardaba mis pensamientos, una pócima .. un veneno
un sutil acuerdo con la decadencia se pactaba mientras mis ojos iba perdiendo
Es la nitidez palpable entorpeciendo mis andares , una inevitable nostalgia de un futuro que no conocía y me iba entorpeciendo
pero de seguro alguna vez de ella había huido y se que no miento
es la sensación de haber sentido algo, no tenerlo y que poco a poco va envejeciendo.
Cuantos velos deben caer para no ser, perecer y comprender
Cuantas voces deben hablar para yo atender que no me debo entrometer
Y el castigo divino, mutilando el suplicio, encargado inmutando el silencio
arranca las falacias presentes para dejar un cráter de algo que yace ausente incesantemente
pero que en la madrugada cuando en el insomnio aparente consigo entrar en un profundo trance
me acompaña como si deseara que jugara cada noche con los sentimientos que entregué completamente.
Y es que yo sé que no hay motivo aparente, que endurecer es algo que siempre tuve presente
pero en el sentimiento más grande una ilusión se fortalece
y yo que puedo hacer si en mi soledad ese deseo resplandece
como negarme a la sensación de un apego que en sus caricias siempre miente
que en su manchado nombre otro mito se encarna en mi haciéndolo cada vez más ambivalente
Que en ese laberinto cayendo me encuentro interminablemente, recorriendo el roce de una mejilla que al voltear me escupe siempre imprudentemente
Tal vez fue un instante, un pequeño deleite, una mínima muestra de lo que podría ser suficiente
pero la ansiedad de
acobijar esta sensación lo engrandece y la ansiedad termina siendo la única
asesina del tiempo que en mi mente se hace más potente.
Por eso he jurado inmortalizar tus besos para tenerlo siempre presente que ante
la ausencia que siempre me condena a perderte
corregirá mi desdicha, enfrentando la perdida
dejando mi cuerpo siempre ausente , pero
que no se marchita por que una memoria inmortalizada se hace siempre presente
Que sin más palabras no te encuentro en donde siempre pensé tenerte
pero un manto acobijará mis deseos hasta poder volver a verte.
Clamo a mis vagas suplicas a no retorcer mas mis intenciones
el obtener una pizca de afecto en una palabra que llega cada invierno
pero que desaparece al siguiente día como si nunca lo estuviese esperando..
siempre termina siendo incierto y sin mas …. Siempre me termina golpeando
impongo mi severidad sobre mi endeble actuar en mi debilidad indómita
Florecerá mi valentía en un clavel que me alejará por siempre de tu
indiferencia y tu incoherencia estúpida.
Siento, intento, pongo mis manos en el firmamento
Clamo, enciendo y al otro día me estremezco
es un va y ven que poco a poco me va carcomiendo
que en la lucidez de mi alma un destello fluorescente asiste siendo nada mas
que un invento
Grito, lloro, me vuelvo un poco menos benévolo
pero ante tan solo el primer intento, vuelvo a caer como si mi empeño no
hubiese hecho algún intento
Es así como la silueta de recuerdos nos acompañan en la proyección del día que
ni el sol quema como lo haría el averno
por que algo por dentro se siente arder con más fuerza quemando todo cimiento...

Comentarios
Publicar un comentario