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Pensar es el fruto del conocimiento, el elixir de toda idea; un irradiante destello que enciende la mente en medio de todo aquello que es inerte... todo aquello que no es bello; el pensamiento es el recorrido total hacia nuestras conclusiones, es el hogar de cada deslumbre al que podemos llamar razones, un inimaginable mundo de operaciones vánales y a veces complejas que circundan por nuestra mente; si tan solo pudiésemos tener el control absoluto de estas sin que de un momento a otro nos devoren, si tan solo pudiésemos escogerlas como un arsenal que yace en un armario tal vez todo sería diferente.
Nadie inventó un método de como aplacar el pensar en exceso,
existen miles de caminos para ejercitar la mente, infinidad de formas de
sujetarnos a la tranquilidad sin que el pensar se vuelva sufrimiento y nos
golpee muy fuerte; el operar sobre nuestra cabeza a demasiadas posibilidades
hace que un infierno se infiltre tenazmente perturbando nuestro inconsciente y
así perder la calma llegando talvez a donde no nos concierne.
He de admitirlo,me he dejado consumir cada noche por las
ansiedades que enfrían mi alma hasta hacerme completamente ambivalente, creando
dualidades eternas que me someten y me encadenan en un sin fin de aprendizajes
envolventes... pero si de aprender se trata yo a este punto no le encuentro
sentido a educarme; la vista nublada y la garganta seca, el constante dolor de
cabeza y el temblor en mis extremidades, son palabras rotas caminando sobre mis
pesares... un nubarrón espeso que compenetra las salidas que observaba en
ocasiones anteriores pero en esta insaciable búsqueda , perder el control es
normal cuando no nos tenemos totalmente presentes.
Hay historias sin finales felices , hay inicios que no
debieron escribirse; creí que lo hacia todo y me enriquecía con poemas que nutrían
la razón a vivir constantemente, para no desfallecer en una existencia vacía e
irrisible, padecer el vacío a mis rincones restantes; creí que tocaba el firmamento
con mis raíces y con más y más conocimiento abordaba los rincones que adornaban
mis cicatrices, tapando esa oscura mancha que jamás quita , poniéndole broches
, haciendo ver que todo se ve mas bonito a la carencias que tienen mas
reproches que amores, pero como toda ilusión solo es el espejo de lo que
queremos, pero que a la final no sirve y tampoco nos favorece... creemos ayudar
a muchos pero salvarse es solo un baño en llamas que purifica si los dejas
irse, el veneno que acompaña tu permanencia en este suelo, se encarna en lo que
tocas y no hay forma de hacerlo avatible.
Así es como una ilusión disfrazada de razón yace en la mente
de algunos mortales, creyendo que lo podrían hacer todo , pero todo es algo muy
grande que en el océano de oportunidades, este se desvanece, y se hunde en un
mundo que no perdona, que devora y que arrasa con todo , que te hacía creer que
eras importante pero hasta para tus amistades eres deplorable. Ahí es donde
recuerdas que no hay razones en un mundo que no debió concebirte, a un mundo
que no perteneces y en el que eres consciente que solo existen justificaciones.
No hay palabras de aliento cuando el aliento se acobarda y no
vuelve, solo se expande de manera agitada como el latir de un corazón que
siente que fallece, que sus pálpitos no tienen un por que o un por quien, que
solo comprenden que su estancia en un cuerpo y las arterias que a este lo
componen... son cadenas que encarcelan la libertad exquisita de lo eterno, el único
triunfo ante la vida , el verbo que le da paso a la muerte.

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