rubedo









Colmando cada universo dentro de mi, me elevo una vez para observar la cuspide de la aurora, donde habita mercurio y enardece la euforia , euforia ignea, furor de hierro ferreo, poderoso matiz que se blinda del forjador que la estiliza; liviana se siente mi alma dejando ir todo el peso cargado por milenios, milenios de trampas de errores y luchas, un devenir que se hacia constante pero inconsciente, no recordar nos hace torpes y reinsidimos en bajones; consciencia pura de mi pasado y presente, el futuro será el resultado de la construcción de esta piedra preciosa, piedra preciosa que refleja mi nombre, se hace mas grande y con mi nueva fuerza me acoje en su vientre.

Depurando cien veces, pasando procesos sin entender lo suficiente...así se dibujaba un destino inerte, una marca maldita que manchaba mi mirada, no me dejaba ver hacia al frente; corte supremo erradicando el veneno, veneno ilusorio , un veneno tramposo y corriente, aplastante en sus escencia pero brillante en su forma de persuadir al borrego ingenuamente; se sierne sobre la mentira una verdad indesifrable para los ojos del muerto inconsciente, con la marea cosmica se hunden las vidas de miles de fieles insistentes, comprendo la salida del laberinto que cruzó Teseo, obervo la salida que revelerá la formula para que el el blanco se tiña de un rojo perfecto, la ultima balada que dará vuelta a este camino sin misericordia.

He cruzado el valle y lo he visto todo, no debo ver la corrupción del mundo para entender que puedo observarlo desde mi cuerpo y mente... antes de ser un todo; un todo en nada, un ciego en la tormenta; un inocente niño creyendo entender la vida cuando todo estaba mas allá de mis pestañas. blindado de azufre y sal, de polvo y cal, todo este tiempo para conocer el trono saturnial, el trono mas allá de las estrellas, el trono del dios de dos cabezas.

Me uno a mi daemon1. como solución al sendero de los dioses rojos, observar la formula del camino del mal
aquel que está alejado del dios falso, y que me deifica con los verdaderos rasgos
Camino siniestro de la indomita noche,trance eterno, ya no observo, me observan estrellan fugaces
Surjo del huevo de orfeo, bajo el manto de aquel que se enaltece con los mil nombres, las mil mascaras y que bajó el fuego para entregarselo a los hombres.
Allí me corono con el nombre de rubedo, encruztado con diamantes y con la piedra del fuego
lapis ignis la piedra de la llama reptante, de la serpiente de la gnosis negra , del conocimiento escondido entre las sombras.
Luz oscura observo lo inimaginable, me hago un ser divino, me hago un ser pensane
he roto las leyes,no hay karma que arrastre mis pies flotantes
ahora soy un fragmento unico que lleva, el libro del maestro.

Brillo como la luz del silencio , me hago grande entre lo mas pequeño
irradio el resplandor tenebroso , dialecto de mis maestros y ancestros
cabalga la muerte cosmica la hago mi siervo, perpetuo la llama ascendente, se mantiene hasta en el invierno.
Bello amanecer matutino , se observa el santuario mas allá de lo conocido, años luz de lo escondido , mas allá del bien y de lo indebido
camino y paso sobre el vino y el trigo, se convierte en sangre para traer las entidades de lo desconocido.
Ultimo proceso de la obra alquimica , se mancha de un rojo matutino, se endurece la piedra indestructible con la marca del angel caído que reina en el azerate como yo reinaré sobre mis dominios.



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