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Entre las costas y los picos que sostienen las olas yacen mis pensamientos, nacen desde lo mas profundo de mis sensaciones ondulares colmadas de fugaces sueños; ocasionados por los palpitares de miles de gaviotas que se anidan entre las nubes de mis parpados, allí se enroscan dando vida a ilusiones y encantos
todos creados por la sensación y el sentimiento que una persona puede provocar como explosivos enfurecidos pero aliviantes en mis labios.
Alguna vez me preguntaste que se sentía besarte y entre titubeos y las manifestaciones menos comprensibles intenté drenar todas mis emociones con el fin de decirte, pero entre los murmullos de los ecos silenciosos que flotan en medio de mis pensamientos y tu mirada que se compacta firmemente con mis ojos fluyen doscientas palabras mas que hablan sin hablar para entender dentro de mi cabeza como definirte, ahí comprendí que primero debía saber como interpretar lo que se siente tomarte de la mano y luego como tu boca hace un crujir inexplicable sobre mi cuerpo haciéndolo incontenible.
mejillas enrojecidas como las amapolas enamoradas por el verano, pero siendo reverenciadas por un
millar de estrellas que se avecinan en los atardeceres, en las praderas dibujando pecas y creando un sinfín de destellos en el firmamento; mirada entonada por la luna mas brillante que los cielos hayan podido presenciar y me iluminaron solo por un momento, un instante que me colmo de miles de versos; cálidas manos que no se perturban por el helar de las ciudad ni se enfrían con la tristeza de sus amargos momentos, se mantiene lucida ante la tempestad de que la atacan como estruendos.
Una tasa de café, unos suspiros opacados por la timidez y el alboroto, una charla , ansiedades y entrecruce de caminos en un instante oportuno y exacto que nos encierran en calabozos; se dejan las decepciones, las cicatrices y las tristezas en el roce de mejillas los abrazos y los coqueteos maldadosos, se deja el mundo para formar nuevos deseos, se erradican los males para henebrar nuevos amores llenos de ternura, amor y momentos lujuriosos.
Quien podría imaginar que entre las multitudes ella culmina con la niebla y dirige el camino hacia la inmensa luna, donde nada puede ser perturbado y solo existimos con todas las razones y sin razón alguna; quien pensaría que en medio de los desiertos una brisa quitaría la furia de los vientos y entre toda la calma baila su propio movimiento; compartiendo sus mejillas con un mortal y ensuciando sus manos con hombre bañado en lodo.
Una dulce sonrisa y pequeños ronroneos que endulzan momentos que deben ser recordados así el dulce no sea de tu agrado; volátiles sensaciones que recorren cada parte de mi cerebro y lo conectan con un indescriptible extrañamiento, el panorama cambia cuando el paisaje se hace fuego y se adentra en tu corazón con un serpenteo violento, generando espirales convexos, tifones inefables hasta el fondo de tus sentimientos... allí florece una amapola que jamás muere y que te hace aliviar el alma con sus besos.
Si tan solo tuviese un poco de tiempo, crearlo y darle forma a mis pensamientos, la traería desde los lejos haría que fuese mio hasta que decidiera tomar su propio vuelo; solo la llevaría lo mas lejos posible allá afuera donde nisiquiera el universo pueda devolvernos.
Si tan solo tuviese un poco de tiempo, crearlo y darle forma a mis pensamientos, la traería desde los lejos haría que fuese mio hasta que decidiera tomar su propio vuelo; solo la llevaría lo mas lejos posible allá afuera donde nisiquiera el universo pueda devolvernos.

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