Espectro











Dulce melodía que evocan a los antiquísimos tiempos de la luna muerta, invocan mi ser malévolo irradiando la demencia en la inmortalidad de mi carne intacta al pasar de los siglos reflejando mi alma inquieta; dulce veneno que recorre las pieles de aquel que ha hecho un pacto con la noche, llenando de lujuria la sed y el derroche; complaciente sonata que en oraciones libera mis huesos de la tumba, me hace bailar al rededor de las farolas viejas de las calles en penumbra.
No recuerdo cuantos años han pasado desde que los seres nocturnos se anidan entre mis pieles, no recuerdo cuantas eternidades he visto al hombre arrastrarse bajo sus pesares y desconsolables delirios; he visto los trenes pasar por los llanos entre conocidos y transitados rieles; no recuerdo cuando fue la ultima vez que la luz mutilante del engaño toco mis ojos para adornar la vida común de cualquier terrestre inconsolable; mi cuerpo transformado por el espectral crujir de la maldición de penetrantes aullares y los graznidos de las aves del infierno que anuncian la eternidad de los tiempos, implorando a los robles sagrados la mutilación de mi cuerpo en interminables cortadas brutales, implorando por la putrefacción de un cuerpo que conserva su belleza entre las lonas de los reyes, los condes y los lideres honorables, escondido bajo las siluetas de los callejones y los ojales.

Pacto cruzado con sangre, el diablo me viste con sus miles de trajes, vino bañado del fluido vital de los mortales, cientos de amores en su palidez inerte desvaneciéndose en mis monstruosas manos deplorables; las lagrimas no conocen mi rostro y yo no conozco la calidez de los sensibles dolores de quienes nacen para ver lo muerte desconcertando... castigados por el inexorable destino que dejan los endulzares funerales; viven sabiendo que morirán algún día, desperdician su tiempo siendo larvas inutiles que no sirven sino para otorgar su vida a quienes gozamos del elixir de la inagotable vida... Vagando entre los andares y caminos prohibidos de la blasfemia, por los lugares donde los creyentes que abandonaron su débil santidad perecieron para adornar sus siluetas con la luna llena; vago por los caminos de los herejes donde soy acusado de amar mi propia naturaleza, naturaleza de seres que han dejado su espíritu volar hasta lo mas profundo de las cavernas, portales al abismo que sacian su hambre con los frutos de los impíos, irradiados por los fuegos iracundos de la impureza.

Creación de los reyes del infierno, soy el
producto de la sobriedad del silencio, cálido ámbar, placeres en los palacios inmensos; invento de miles de transformaciones, soy la mosca, el sapo, soy el gato que habita en tus sueños interminables, soy la araña que se alimenta de tu energía donde reposa la fuente de tus pesadillas, soy la laguna muerta donde se consumen tus deseos,soy la putrefacción de tu alma saciando mi sed de sangre y absoviendo la sustancia de tus huesos llenos de miedo; soy el invocador de los tiempos abominables donde la oscuridad reina en el letargo de la quietud de las cunas fúnebres y la espesa tiniebla de los olvidados... de aquellos que la luz perturba por que no hay mas luz que la que nuestra estirpe manifiesta.

Nox madre misteriosa me baña con sus siniestros velos, dejo que la triple luna me petrifique para que mi poder predatorio y salvaje atormente a quienes declararon la guerra... a quienes me atacaron indefenso; me convierto en la serpiente hambrienta que sin misericordia estrangula y muerde, soy el hijo de la reina coronada tres veces sin piedad me envía sus lobos para sin piedad corromper los bosques inmensos.

Soy bendecido por los magnos dioses que engendraron la oscuridad donde logro recrearme de mil formas y esconderme de muchas otras, padezco del no descanso mientras las estrellas chocan sobre mis mejillas en miles de luces alucinantes y mis colmillos asesinos perpetúan la marca del imperdonable cabalgar de los cielos ennegrecidos por silueta definida por los rayos de lo funesto y lo furtivo, ni las estacas ni los ajos, ni las tumbas ni los clavos, romperán la esencia de este espíritu vampirico que vigila a diestra y siniestra, ni las suplicas de los mártires salvaran a quienes yacen a plena luz del día para maldecir la noche donde su alma perdida siempre habita.

Oh tormento eterno, he abandonado el camino del creador, el exilio me conducirá a mi pronta liberación...

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