Oblivion




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He escrito mi camino y lo he tallado sobre el mármol de mi infortunio padecer absoluto, que mas por mas que busque entre sus manos y sus lineas no ve ningún futuro; cruzo los umbrales de los sentidos y me convierto en el centro de todos los imperdonables pecados que han atentado contra mi soy esclavo de los paradigmas que agobian el pensar de los sabios, danzando sobre mi cabeza como si no existiera otra persona a la cual pudiesen perturbar en las noches y los atardeceres entristecidos ; así mismo lo intuyo; recreo almas imaginarias sobre mi dormitorio y juego a el incesante placer de que ellas me quieren y yo a ellas también , convirtiéndolas en mi resguardo y en los miles de motivos de continuar y hacerme libre del dolor impecable que acribilla mis pesares; ahí... confabulan las ideas con los seres que lastiman y despican mi alma día tras día, generando contusiones en sus placeres y risas que jamás cesan, quiebran y fusilan mis sentimientos haciendo de su victoria un cimiento dentro del interior de mi templo.

El rebote de mis temores penetran mis huesos en un intenso gris que corrompen los suelos , calan mi piel y transitan por mis venas, convergen en mis ojos, acomplejan mi existencia; taladrando con furia y tenacidad mis débiles arterias mientras busco el resultado de una vida que me devuelva mi fuerza.
He salido de mi casa en búsqueda de un motivo para convocar mi vida en la ausencia, pero encuentro en los placeres de la carne solo un vacío que entre mas lo practico mas se acrecienta, toco en los besos pálidos de la muerte en vida los laureles de algún limbo y este me llama sabiendo que ni allí mismo puedo ser apto ni admitido.
siento los cadáveres que frecuento con el helar que despide mi corazón podrido, buscando una salida a este jardín sin rocío; comulgo con los vicios nefastos que me quitan el suspiro, siento olvidar mis males sin poder copular con mi esencia... conmigo mismo. Es el vacío que acompaña a la tristeza de este individuo que compite con sus propias piernas por no ser alcanzado por la soledad, un devenir maldito.

Soy consciente del temor que acompaña mis humildes pasos que a pesar de compartir mi difunto cabildo, nadie lo entiende por que no soy consecuente nis quiera soy bien merecido, siento el horror de los inmortales de aquellos que viven como hombres pero viven eternamente que son infelices viendo partir a sus seres queridos; soy inocente de este complot que hace el asfalto con mi doliente destino, que me aterra la soledad que me aflige quedarme perdido; lirios sin forma se manifiestan en el trance de un hombre perdido que al ser tocados por mis humildes manos se marchitan haciendo de este terreno un lugar maldito.

Así vago errante por los solemnes territorios de la diversión y el éxtasis, donde nada me hace libre aún mas me hacen otro simple e incomprendido cautivo; todos se marchan y yo sigo teniendo otra marioneta mas en mis shows entristecidos, donde los ecos muestran como pasan las sombras vienen y se alejan y yo sigo terriblemente enfurecido.
Ahora siendo cómplice de esta intolerante velada conmigo mismo, hago las paces con este tortuoso ser vivo, que ha nacido para temerle a quedarse solo y vivir como un olvidado mendigo, que en nadie cree, y que no recuerda que en el alguien haya creído; jamás será extrañado y que sus suplicas sonarán como el silencio y que en medio de los sonidos mudos se perderá en un abismo infinito.

A pesar de sufrir el señalamiento de los espectros que he creado, mis aberrantes únicos amigos, ahora los he hecho mis esclavos y los hago hijos míos; a pesar de sufrir el pánico de yacer en el olvido, ahora me he vuelto el pánico y hago una tregua con la sombra que siempre me acecha... ahora tengo el sentir que me envidio, por que nadie en su irradiante felicidad se puede sentir tan vivo como este ser que en la oscuridad encontró un motivo; ahora me acompaña la vara, la daga y la serpiente, me acompañan todos mis demonios quienes me transforman y evitan lo ambiguo; he crecido entre mis miedos y me hecho un alivio, que ahora es su propia cura de su padecer enfermizo, ahora es acompañado por la creatividad, el ingenio y el deseo continuo, un predador eterno que se alimenta de la energía de aquellos que fueron como el mismo; nutre su alma con la misma espada que apuñalaba su ego perdido y ahora entiende que quedarse solo es solo la respuesta a quien porta la verdad, la verdad de los caídos.

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