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Habitando este mar de incertidumbres acomplejantes e intensos...incesantes acertijos de la vida que se confabulan para torturar el alma de aquel que le busca sentido a la existencia en los tulipanes muertos y las calcinadas cenizas que brotan del asesinado ser destruido por la materia a flor de piel, cuestionables palpitares lentos del desmallo, la blanquecina y turbulenta huerta ósea que abrazan la carne sin motivo aparente, reduciendo a un insignificante muñeco de madera inerte que ha sido abandonado por el elixir del placer humano y se convierte en la nada y el polvo de los tiempos olvidados y desconsolados.
Acertijos quebrados que se posan en los maderos de las azoteas añejas y desconsoladas; brotan de veneno confundiéndose en la escasa luminosidad de las ilusiones; púrpuras matices quebradizos que invitan a la calma eterna y la infinitud más allá del sufrimiento, y colapsan en el firmamento endeble , donde cruzan los sueños inefables y los deseos turbulentos que jamás serán cumplidos; corruptos violines asesinos que acompañan el desconsuelo inmundo de la desesperación y el engañó propio, la resignación y el cultivo profundo y hondo de lo absurdo.
Escribirse a si mismo En los rayones quebradizos de los cuadernos que condenan amores, ambiciones y los valientes versos dedicados a los destiñes de los cobardes; es un ejercicio que idolatra la penumbra y desdicha al desalmado, alabando las condenables luchas del desahuciado; allí sobre la torre penetrada por el rayo de la muerte se desmorona entre matices de belleza y liberación, sobre los tristes atardeceres de una realidad inconcebible para aquellos que han clamado a los vicios de la infame y desquiciada vida, entre las letanías de la vida lineal y predecible.
Acertijos de los incomprendidos que le encuentran un sentido a su suicidio en vida y una vida sublime a los secretos de la muerte, acariciando el diablo la morada de los amantes que sobrios en sus ideas buscan el descanso eterno entre los jardines interminables de los grandes dioses rojos, donde la lucha interminable habrá terminado, y los ladridos silenciados por la voz cobarde de si mismo habrán sesgado, se convertirán en la voz del dios incomprendido que en las depresiones del abismo ha encontrado su camino.
Nota del suicidio al karma, acertijo inquietante que busca ser disuelto por los artistas que sufren por la inconformidad de sus pinceladas insulsas y desconcertantes, ríos del desbordante sentimiento de lo insensible, paradoja siniestra, patrón de lo insignificante, fuego que se ennegrece para iluminar entre las sombras, acompañante nocturno de los corazones rotos, las caricias vacías, y los mártires destinados a la peregrinación del alma.
Dejar de intentarlo, hacerse amigo del sufrimiento, aclarar los caminos con las hachas y fluir con las represiones... no queda más que hacerse amigo del acertijo indescifrable y convertirse en el acertijo mismo; solo la locura reprenderá las obsesiones y culminarán con las travesías de los incomprendidos.
Un escrito sin un final feliz, un camino que no tiene retorno, y un despertar que acecha en lo más profundo de nosotros.
¿Alguna vez te has sentido que no eres de este mundo¿

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