
recomendado leer con:https://www.youtube.com/watch?v=RxEfEtIZbes
I
Heme acá, sentado sobre
el desespero, una brisa recorre mis cabellos, la luz de las velas cada vez mas
leve y mi cuerpo quebrado no espera para romperse en llanto…
Ese llanto poco común
donde no brotan nunca lágrimas, una agonía efervescente, retraída, sin sonido o
queja aparente; un silencio poco sollozante, abrumador, que se esconde tras las
hendiduras de los oídos casi como la intensa estática de un televisor viejo sin
antena.
Heme acá en el pulpito
de mis pensamientos, a media vela, a media copa, a media vida…
Búscame y nunca me
encuentres, será flagelo necesario, huye de la verdad humana y que la razón sea
síntoma de desvarió, y el desvarió locura falaz sera la muestra intangible pero
casi que palpable lucidez.
A son de copas, el
arcano locuaz número dos, marca con daga y vara los senderos ocultos, así
asesino la carne y portando la llama la compasión no será opción y la severidad
camino al recorrer.
II
Nuevamente son las tres,
el trino del declive naamah me acompaña, en éxtasis la agonía, el malestar, y
la sangre, apartan al nauseabundo y renacido voy de pie a un nuevo día.
El veneno hiela mi
sangre, la obscura habitación se deshace, millones de estrellas se aposentan,
es el caos de esta alma maldita que pacto con el infierno para ser libre… y
libertad se volvió la mejor forma de rebeldía.
El incandescente fuego
de fosforo derribo la plataforma celestial, las áridas tierras desdibujadas por
el adversario.
Fuimos los cultivadores
de nuestra propia gracia.
III
Soliloquios, cantos
enoquianos.
Mil noches en vela
En la cima del
desespero, tomado de la antorcha los rincones no parecen más claros, silencio
tras los vacíos socavones, histéricos rincones de almas forajidas, dementes y
mentes fragmentadas, gélidos escalofríos descendiendo sobre la dorsal…
Reniega de toda verdad,
duda aparente belleza del mundo, tras los mas bellos rostros y maravillosas
esculturas, se hallan los mas atroces y silenciados actos.
Enamorado estoy de la
oscuridad, de las velas, de la sangre, de lo moribundo…
Estupefacto estoy en la
gracia del adversario que con violencia y amargo veneno embriaga de las
verdades ocultas, los misterios del hombre.
y así solitario y erguido, disfruto de los amaneceres de lucifer la luz del
alba.
IV
Temblando de miedo en mi
penuria y agobio no hay mas de otra que seguir adelante.
Samael serpiente del
pecado, enséñame a huir de la luz, mas no reciba mi alago, me faltan siglos de
lectura para ser de su agrado.
La orquesta nocturnal,
moribunda, empodera al insolente, que latente busca ayuda para quitar la venda
que su vista desdibuja.
Alaridos infernales
junto con sollozantes lumbreras abren paso a catacumbas secretas, donde dioses
antiguos postran atrapados ansiosos por su salida al mundo desde la arcilla, en
este remante, de este cuerpo de alma libertina.
V
El inmenso dolor como
infección serpentina, mis pensamientos como los socavones, oscuros, venenosos.
Estoy en la cima del
desespero, la clavícula abierta y desde las tinieblas la búsqueda de un
virgilio
El vino de las tardes de
merienda, sabor a gloria, banalidades desdibujadas en los versos cotidianos.
Amarres incendiarios de
ese aroma del tabaco que en bocanadas como niebla corroe la vista, y desmenuza
el cuarto, los labios secos, tal cual como las malditas flores que en el
corazón de postran.
En el pulpito de mis
pensamientos mas amargos, sobre el declive cruel fuerza que incendia y
resplandece el alma… mi alma.
Ese cuerpo, cruel
ausencia de aroma del deseo, la fidelidad más allá de la carne, cuerpo del
pecado, amor desenfrenado cual aquelarre, arrancando los peldaños sobre el
pecho nuestra ausencia fue respuesta asertiva… en las noches me visitas y
volvemos al pecado de las diferencias.
VI
Me tope con magnificas
quimeras, custodios de eternas tradiciones, el maravilloso silencio atosiga a
los profanos, que sin respeto ni mesura juegan a chapotear en las palabras.
Siempre dan las tres, la
sonora del declive y con el cigarrillo en la mano, las tormentas brotan
desfigurando el humo, claros reflejos a luz de vela.
Me condeno a mí, a la
rebeldía, como el carbón en llamas mi piel atiza, envueltas en llamas mis
premisas, solo espero el terror de la cornisa, no seré sublevado por la gracia
de otros, aunque enternecidas parezcan sus intenciones.
Yo me quedo a media
vida, a media vela, el fulgor, en la cima y en el pulpito del desespero.
DLPS ikragg
Comentarios
Publicar un comentario