Yazco en el sombrío templo nocturno que cala mis huesos y entumese las collunturas de mis extremidades, yazco sobre las ruinas olvidadas del bosque zarpado, donde no llegan los gritos de los hombres y solo se divisa la entrada hecha por ramas tenebrosas al mundo de lo desconocido, donde me limito a no pensar y me encripto dentro de los palpables torrentes de vientos sombríos, que atrapan mis alma sedienta del elixir siniestro, de la posesión de la serpiente que espera por mi en el pico mas alto en la penumbra.
Yazco con la mente desnuda y abierta que camina por si sola entre los trances vampíricos de la media noche, donde ella despierta y canta blasfemia en los muros ancestrales del olvido y la perdición; allí me estremezco y levito mientras los dioses atienden a mi llamado y reciben mis ofrendas entre fragancias y fluidos vitales que he regalado en esta magno crepúsculo infernal, donde auroras boreales se encienden en fuego y pintan el camino hacia las estrellas muertas y dibujan los misterios carnales en este ensueño del deseo, seductor en su máximo esplendor, derritiendo toda duda a su paso, toda inseguridad y hacen brillar mi oscura voluntad al descenso.
El fuego se eleva en el despejado cielo siniestro y revela a la gran bestia en el final de los tiempos, allí abraza mi ser y me lleva a sus recónditos aposentos; logro ver las puertas del universo, reveladas una a una, candentes y ocultas entre ellas y cada una mostrando los 72 guardias que me enseñan sus prohibidos virtudes con sus respectivos sellos iluminados, todos con todo el esplendor que ilumina el gran sol negro, con su calor frío que irradia en el firmamento que empalidece todo a su paso y hace de protagonista en tan sublime y aterrador escenario.
Macabros sonidos comulgan en mis oídos mientras me elevo y viajo hasta el gran templo en el alba, donde me espera el cornudo señor eterno , que brilla como la estrella en la mañana mas fuerte que cualquier astro.Macabros sonidos de dragones enfurecidos bailan con mis movimientos en el viento y me llevan hasta el trono del rebelde en los aposentos mas profundos en las montañas de los once picos, donde finalmente tocaré el cáliz del conocimiento infinito, donde finalmente podré ver mas allá de la enceguecida mentira de la materia y el orden, y me serán mostrados los mas ocultos secretos del cosmos y andaré en los reinos de la divinidad como el señor del universo que proclamaré en estas tierras ennegrecidas por la llama oscura que consienten todos estos valles, flamables por la ira de la voluntad y al escuchar los profundos coros que se alzan para avecinar los nuevos tiempos.
Cientos de dimensiones se abren ante mis ojos y me conducen al trance mas profundo que haya podido imaginar, me conllevan a la locura pero a la vez empoderan mi espíritu, copulan con mis manos y me hacen sentir todo en un segundo, la tierra, los mares, los mismos infiernos y los mil vientos cortarme por dentro, es una experiencia abrumadora pero poderosa, me conduce a mas y me envicia fugazmente en el vino sangriento de la reina de estos lares; carcomen mi piel y me convierten en todo lo que he visto en un segundo. Ahora me siento una deidad oculta entre los bosques, he tomado sus rostros, sus primitivas caras salvajes, donde alguna vez llame a mis amos y donde juré lealtad a mis propios deseos, donde cabalgué con los jinetes de la muerte que decapitaron mi pasado y me hicieron un ser totalmente nuevo, puedo ahora ver los secretos ocultos de la magia inmersos en los perfumes del poder absoluto y la brujeríl esencia de las hechiceras que me seducen absolutamente y me invitan a cantar en medio de los murmullos de los buhos y los sonidos profundos maullares de los lobos; puedo escuchar como los molinos se mueven con el oscuro roce de la cabra que enseña las artes llegando a los robles conjurando su venida y acariciando a sus súbditos.
Ahora Puedo ver...
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