Calabozos


     aconsejable leer con: https://www.youtube.com/watch?v=gZqbvV2RGiE



En medio de las profundidades de mi memoria me sumerjo entre mis mas grandes miedos, se revelan ante mi sin ninguna clase de anestesia, reclaman su lugar en el mundo de mis pensamientos y se apoderan de mis suspiros como si jamás se hubieran alejado, creyendo que jamás abandoné mi pasado, pasado el cual ya no pertenecen , y pertenecieron para luego perecer, despican mi alma , atormentan mi espíritu , congelan mis andares y apagan las farolas de mi crecer; crecer que se subyuga a la cueva de donde he permanecido, permanecido por años y años son los que me han visto deambular en el resonar de las manecillas del tiempo, tiempo que no existe y si existiese me crucificaría en el inmenso mar de las pesadillas, pesadillas que inundan mi ser y desvelan mis ojos para jamás nunca jamás dormir, apegándose a mis mas grandes temores y jamás hacerme volar entre la tiranía de mis rencores, clavando mis pies a la tierra infertil de la ignorancia.

La prueba es diaria los murmullos constantes, trayendo consigo sutiles colores muertos, coreando palidamente los muros de mi resignación lúgubre y helada, helados mis dedos en el trance de mi macabro andar, encontrando la luz en medio de la pasiva pero penetrante oscuridad de mi averno interno, interno es el túnel antesalando el velo, que no me permite ser libre ni deja que vea claramente, todos lo hemos visto y no hemos querido evitarlo, es tormentoso como el existir sin un motivo como el condenar nuestra libertad a los dogmas de creencias obsoletas y el amor falso de una vida inexistente.

Los cuervos vuelan sobre mi cabeza y picotean mis mas arcaicos males llevándolos hacia el monte helado donde el tuerto trampea con mis sentimientos, conociendo mis debilidades y haciéndolas mas fuertes, haciendo mas espesa la niebla que tambalea mi andar, pero haciendo crecer la llama, para superar mi decadencia y mi demencia absoluta; la llama crece y asciende en medio de la tormentosa caída, el proceso revela , el final a una victoria definitiva se aproxima, es la luz que muestra el oscuro sol de mis sueños, el negro de mis ropajes y el finito y efimero compuesto de mi carne.
El murmullo de la soledad se drena en mis venas y tensa mis extremidades, me acobija entre el ritual de mi vital salto al vacío, el funeral de mis mil caras sobre mis muros cortejan el andar de mi verdad final, la única verdad que sirve a este cuerpo que surge desde la baja e inmunda sátira humana que repite sus errores, una y mas veces en un ciclo infinito sin éxito al trascender, sin éxito a la nueva era de un dios creado por la misma mente de la voluntad propia.
Son gritos infinitos en la fría catedral de la inconsciencia y el batir de las tristes lagrimas de la obsolescencia, el amargo hedor de nuestros yugos, el putrefacto olor de nuestras falsa inocencia. Todos hemos sido victimas de la falsa luz, todos hemos sido victimas de el encarcelamiento de nuestro poder, poder que esta oculto en nuestra deificada forma ancestral , y nuestros mas oscuros murmullos en el  caos. El tenebroso y fortuito calabozo del cual hemos sido apresados, el cortante látigo al que llamamos justicia y el irritante latir de una libertad hecha de mentiras.

Acabados por matrices cósmicas inexistentes creadas por el sueño de una mente opresora y el manchar de sus manos tocan las guerras de nuestras éticas y moralidades mas personales, intentando hacer lo correcto y pensando que lo estamos haciendo, actuando erróneamente y castrando genios, artistas, magos, cortando las piñas de los arboles las piñas de la conciencia y el subconsciente transitable al astral rió de la verdad prohibida, la prohibida fruta del conocimiento, la prohibida sangre llave hacia multiversos.

Nos hemos castigado por la perpleja ley que se han impuesto sobre nuestras espaldas, y gusanos infectados de venenos adormecen nuestra cabeza atormentada, te regala una mentirosa paz mundana, impuesta por un libreto de la gran obra del maestro, por el cual se han tragado miles de civilizaciones en nuestro profano planeta violento, llevándonos a la perdida de nuestra propia voluntad, la voluntad pacifica del héroe de nuestras propias historias, de nuestros propios montes, de nuestras propias fronteras.

Comentarios